Homo-Zapiens (Cortometraje)

En el mundo del Homo Zapiens no hay más autoridad que la pantalla de la televisión, el individuo sólo cree en los reflejos que los medios de comunicación transmiten.

Esta nueva transición del hombre, se encuentra sumergida al control mediático;

de esta manera, los estímulos ante los cuales responde son casi exclusivamente audiovisuales, y su capacidad de administrar los acontecimientos que lo rodean está condicionado a lo televisivo: el concepto queda limitado entre colores, formas, secuencias y ruidos de fondo.

La realidad del hombre queda sometida a los rayos catódicos del Homo-Zapiens.

Ficha Técnica


HOMO-ZAPIENS
Duración: 9 Minutos
Categoría: Ficción / Fantástico
Año: 2009 Pais: Argentina
Dirección y Guión: SEBASTIAN CAMILETTI
Dirección de Fotografía: GONZALO ESPAÑA
Asist. De Dirección: IVANA MAIAROTA
Sonido Directo: MAXIMILIANO CABALLERO
Microfonista: VICTORIA BRUNO
Diseño de Sonido: SEBASTIAN CAMILETTI
Cámara: GONZALO ESPAÑA
Montaje y Efectos: SEBASTIAN CAMILETTI
Dirección Artística IVANA MAIAROTA
Casting: GONZALO ESPAÑA
Maquillaje VICTORIA BRUNO, IVANA MAIAROTA

Actores:

GABRIELA PERISSON
MARTIN REY
NICOLAS BLANCO
LUCAS CUENCA

Locución
CARLA REBORDELO ACOSTA

BASE ARGUMENTAL E IDEOLOGICA DEL CORTOMETRAJE HOMO-ZAPIENS:

*** (ver el corto antes de leer) ***
INSPIRACIÓN PLATÓNICA:

El guión está inspirado fundamental en “La Alegoría de la Caverna” de Platón del libro “La República” escrito en el año 395 AC. Este se trata de una explicación metafórica sobre la situación en que se encuentra el ser humano respecto del conocimiento. En ella Platón explica su teoría de cómo con cuatro tipos de conocimiento podemos captar la existencia de los dos mundos: el mundo sensible (conocido a través de los sentidos) y el mundo inteligible (sólo alcanzable mediante el uso exclusivo de la razón). Describió en su alegoría de la caverna una vivienda cavernosa, en la cual se encuentran un grupo de hombres, prisioneros desde su nacimiento por cadenas que les sujetan el cuello y las piernas de forma que únicamente pueden mirar hacia la pared del fondo de la caverna sin poder nunca girar la cabeza. Justo detrás de ellos, se encuentra un muro con un pasillo y, seguidamente y por orden de cercanía respecto de los hombres, una hoguera y la entrada de la cueva que da al mundo, a la naturaleza. Por el pasillo del muro circulan hombres portando todo tipo de objetos cuyas sombras, gracias a la iluminación de la hoguera, se proyectan en la pared que los prisioneros pueden ver. Estos hombres encadenados no pueden considerar otra cosa verdadera que las sombras de los objetos. Debido a las circunstancias de su prisión se hallan condenados en tomar únicamente por ciertas todas y cada una de las sombras proyectadas ya que no pueden conocer nada de lo que acontece a sus espaldas.

Fuente:
http://es.wikipedia.org/wiki/Alegor%C3%ADa_de_la_caverna
Platón (1997). La República. CEPC. Madrid.

HOMO ZAPIENS ZAPPING: TEORÍA DEL SALTO INVOLUTIVO

El intelectual Giovanni Sartori en su libro “Homo-Videns” , expone que el homo-sapiens, es un ser caracterizado por la reflexión, por su capacidad para generar abstracciones, pero se está convirtiendo en una criatura que mira pero que no piensa, que ve pero que no entiende. El proceso comienza desde la infancia. La televisión es la primera escuela del niño, en donde se educa con base en imágenes que le enseñan que lo que ve es lo único que cuenta. Así, la función simbólica de la palabra queda relegada frente a la representación visual . El niño aprende de la televisión antes que de los libros: se forma viendo y ya no lee. Dicha formación va atrofiando su capacidad para comprender, pues su mente crece ajena al concepto -que se forma y desarrolla mediante la cultura escrita y el lenguaje verbal. De esta manera, “Los estímulos ante los cuales responde cuando es adulto son casi exclusivamente audiovisuales”.Si el niño crece junto al televisor, su concepción del mundo se vuelve una caricatura; conoce la realidad por medio de sus imágenes y la reduce a éstas. En tanto que la asimilación de una palabra requiere del conocimiento de un lenguaje y de una lengua, la imagen, por su parte, se procesa automáticamente: se ve, y con eso es suficiente.

El individuo sólo cree en lo que ve (o en lo que cree ver). Sin embargo, la imagen también miente; puede falsear los hechos con la misma facilidad que cualquier otro medio de comunicación, con la diferencia de que, “la fuerza de la veracidad inherente a la imagen hace la mentira más eficaz y, por tanto, más peligrosa”. Además, la propia naturaleza del espacio televisivo tiende, irremediablemente, a descontextualizar las imágenes que transmite, pues mientras se ocupa de las últimas noticias y de las imágenes más escandalosas, margina otros aspectos que aunque pueden ser más importantes que los que se ven, no son, plásticamente, tan atractivos. La televisión promueve la emotividad y la excitación, muestra imágenes que conmocionar y encienden pasiones en el televidente, sin que éste tenga que comprender lo que mira; sus pasiones lo determinan sin sesgos racionales. Y así, se genera un grave problema de auto consistencia: la referencia del público es la opinión que los medíos transmiten, de manera que el productor produce a sus consumidores y éstos, a su vez, se vuelven adictos al producto.

Un homo videns que ha perdido la capacidad de disentir se vuelve, entonces, un elector teledirigido. “En estas condiciones, el que apela y promueve un demos que se autogobierne es un estafador sin escrúpulos, o un simple irresponsable, un increíble inconsciente.”

Rivalizando en conformismo, la competencia entre los medios no acarrea sino un deterioro de su contenido: el sensacionalismo se vuelve más pagadero porque llama más la atención, es más emotivo y no requiere de reflexión profunda. El terreno de los libros y la lectura, de la palabra, es el de los conceptos abstractos, el del mundo inteligible que se dirige a la capacidad simbólica que es lo específico del ser humano. Las imágenes se limitan al mundo sensible, a las cosas que se ven y forman lo más inmediato y cotidiano de la vida. El predominio de ese segundo mundo sobre el primero es, según Giovanni Sartori, lo que nos puede llevar a lo que casi es una regresión evolutiva, el paso del homo sapiens al homo videns.

EXPLICACIÓN DE PERSONAJES :

EL HOMBRE TELE-ESPECTADOR: Como cualquier hombre contemporáneo se encuentra sentado en su sillón mirando la televisión, pero este en especial, simboliza el estado puro o cero del hombre (un estado inicial de la evolución social del hombre). En este momento inicial , el hombre tiene en sus manos el control remoto. De forma pasiva, totalmente sin expresión y sin reacción, comienza a ser moldeado por la televisión. Su capacidad de administrar los acontecimientos que lo rodean está condicionada a lo visible.

LA MUJER DE LA LÁMPARA: cansada de vivir constantemente atemorizada por la información radial, reacciona poniendo en tela de juicio “la realidad” que se transmite dentro de la pantalla televisión. Es la única que no posee ninguna tecnología avanzada más que una lámpara, que mínimamente ilumina la oscuridad del lugar. Atrevida y desafiante, decide enfrentar sus miedos. Prefiere arriesgar su vida ante los peligros que pueden estar acechando, que permanecer escondida y encerrada en aquella caja. Es entonces, cuando se ánima a salir, sin saber lo que le espera. ¿Qué habrá visto afuera? ¿Diría la verdad cuando vuelve o realmente tenía un plan siniestro como lo indicaría uno de los personajes?

EL HOMBRE DE LA RADIO:de cierta forma es el líder , o la voz superior, entre sus compañeros. Es por eso que, tal vez, sujete la radio, siendo así el cuerpo transmisor de las noticias. Es también aquel que intenta retenerlos en el lugar; alegando que “ahí adentro están seguro”, sin la necesidad de enfrentamiento o búsqueda. La acción de su compañera es vista como una locura, y rápidamente la cataloga de suicida; porque ese enfrentamiento que propone se escapa de su normalidad, propone algo prohibido y supuestamente nocivo. Cuando ella vuelve, él no puede reflexionar lo sucedido, sus propias afirmaciones son puestas en duda. Creerle sería aceptar que toda su vida ha sido un engaño, que su existencia ha sido una broma. Tal vez está demasiado arraigado a lo que lo rodea, y mismo, a su visión del mundo; y en un acto de irracionalidad decide resolver la situación con violencia. Finalmente soluciona el conflicto, y todo vuelve a la normalidad del principio.

HOMBRE DEL PARCHE EN EL OJO: Es el personaje mitad ciego y, tal vez, sea el más sumiso de los tres, pero a pesar de ello, algunas acciones le generan duda. Es tentado por las acciones y palabras de su compañera, pero rápidamente es abatido por las afirmaciones del Hombre de la Radio. Su participación es casi como espectador, desligando así el poder de la elección a los demás personajes.

HOMBRE TELE-ESPECTADOR FINAL:
Este tele-espectador ha perdido la tenencia del control remoto, y su rostro es una careta, se ha vuelto una configuración, un molde superficial que oculta en lo que se ha convertido:

Una Realidad Televisiva.

RECREO FILOSÓFICO : DESPRECIO POR LA REALIDAD:
“La única verdad es la realidad” es una frase del filosofo Aristóteles, y aparece al final del cortometraje con el objetivo de desprestigiar la veracidad del mismo film. Es decir, el mensaje de la pieza audiovisual no es la verdad ni la realidad, porque todo lo que se ve es producto ficticio como cualquier otro contenido televisivo. Como tal, es irreal, y se encuentra moldeado por personas (como yo) que intentan simular una realidad, pero cualquiera que sea su contenido carece de verdad. La televisión como una caja ilusoria, no posee ningún tipo de verdad; porque aunque haya jactancia de mostrar imágenes que capturen fielmente un acontecimiento de la realidad, sigue siendo un punto de vista, la imagen impresa en cualquier soporte pierde su condición de objetividad y se convierte ineludiblemente en un plano sujetivo. La realidad es incapturable, porque sobrepasa infinitamente el espacio de cualquier ojo, ya sea humano o tecnológico. Entonces si la realidad es incapturable, la verdad es intransmisible. Así es que el ser humano carece de verdades, y se encuentra atrapado dentro de una realidad que puede ser interpretada pero jamás capturada. La realidad como verdad, escapa de nuestra posesión, aunque vivamos en ella es inhumana, y por lo tanto, la televisión se encuentra ausente de verdad y realidad en su contenido; imágenes que no reflejan mas que una interpretación tecno-personal.

“Considero pervertido a un animal, a una especie, a un individuo, cuando pierde sus instintos, cuando escoge y prefiere lo nocivo.”
Friedriech Nietzsche , “El Anticristo”.

Curioso, resulta pensar que el ser humano, a diferencia de otros animales, es tentado a despreciar la realidad en su afán de poseerla. Incapacitado de capturarla, la interpretan, al hacerlo jamás consiguen la verdad, y en consecuencia, construyen una “realidad” paralela carente de verdad. Así es como el hombre se escapa de la realidad, a través de sus simbolismos; pero el desprecio tal vez ocurra en disfrazar y convencer que aquello es la realidad, controlando así una verdad que no lo es. “De la realidad se había hecho una apariencia; se había hecho realidad un mundo completamente falso, el mundo del ser.” Es una de las tantas frases del libro “El Anticristo” de Nietzsche que acusa, en el siglo 19, al cristianismo de generar una realidad falsa que estableció valores despreciables para la humanidad: dios, el infierno, el más allá, el pecado, la culpa, la redención, la venganza, etc, ect. Resumiendo todo esto, y explicado vagamente, el desprecio de la realidad llevado a cabo por el cristianismo fue establecer que la vida era un pecado, un castigo donde el hombre debía vivir con culpa; y venderles así un “mas allá” después de la muerte, una vida eterna en el paraíso para quien se convenciera que la “realidad cristiana” fuera la verdad.
Como al cristianismo y a otras religiones, también debemos acusar a los medios de comunicación, en especial a la Televisión por su vanguardia despreciativa en estos últimos dos siglos. Retomando el principio, la televisión quiere convencernos de su disfraz de realidad, crea un mundo paralelo y se lo arroja a los televidentes como si fuera la verdad. Claro, que este escrito como el cortometraje, es mi interpretación de la realidad, y a través de mis simbolismos se los escupo en la cara como si fuera verdad, aunque si me entendieron sabrán que no lo es. Finalizo con una pregunta y respuesta de Nietzsche: “¿Quién es el que tiene motivos para salir de la realidad con una mentira? El que sufre por ella.”

UMBERTO ECO: ANOTACIONES SOBRE LA TELEVISIÓN


LIBRO: APOCALIPTICOS E INTEGRADOS

- La televisión como fenómeno sociológico es capaz de instituir gustos y tendencias, de crear necesidades, esquemas de reacción y modalidades de apreciación, aptos para resultar, a breve plazo, determinantes para los fines de la evolución cultural, incluso en el campo estético.

- La televisión puede así convertirse en instrumento eficaz para una acción de pacificación y de control, en garantía de conservación del orden, establecido a través de la repetición de aquellas opiniones y de aquellos gustos medios que la clase dominante juzga más aptos para mantener el status quo.

- Tienden éstos a inculcar directamente la ideología imperante, se impone a la población un modo de pensar, de meditar – en términos dogmáticos – sobre los principios que regulan la propia sociedad.

- Por exigencias económicas, se ejerce una dirección “oculta” de la opinión, además de orientarla en el ámbito del sistema, la industria cultural, al proponer al público su implícita y fácil visión del mundo, adopta los medios de la persuasión comercial, y en lugar de dar al público lo que éste quiere, le sugiere lo que debe querer o creer querer.

- La civilización democrática se salvará únicamente si hace del lenguaje de la imagen una provocación a la reflexión crítica , no una invitación a la hipnosis.

EDUARDO GALEANO: VIOLENCIA TELEVISIVA

- La guerra es la continuación de la televisión por otros medios, diría Karl von Clausewitz, si el general resucitara, un siglo y medio después, y se pusiera a practicar el zapping. La realidad real imita la realidad virtual que imita la realidad real, en un mundo que transpira violencia por todos los poros. La violencia engendra violencia, como se sabe; pero también engendra ganancias para la industria de la violencia, que la vende como espectáculo y la convierte en objeto de consumo.

- Ya no es necesario que los fines justifiquen los medios. Ahora los medios, los medios masivos de comunicación, justifican los fines de un sistema de poder que impone sus valores en escala planetaria. El Ministerio de Educación del gobierno mundial está en pocas manos. Nunca tantos habían sido incomunicados por tan pocos.

- Las horas de televisión superan ampliamente las horas del aula, cuando las horas del aula existen, en la vida cotidiana de los niños de nuestro tiempo. Es la unanimidad universal: con o sin escuela, los niños encuentran en los programas de la tele su fuente primordial de información, formación y deformación, y encuentran también sus temas principales de conversación. El predominio de la pedagogía de la televisión cobra alarmante importancia en los países latinoamericanos, por el deterioro de la educación publica en estos últimos años. En los discursos, los políticos mueren por la educación, y en los hechos la matan, dejándola librada a las clases de consumo y violencia que la pantalla chica imparte. En los discursos, los políticos denuncian la plaga de la delincuencia y exigen mano dura, y en los hechos estimulan la colonización mental de las nuevas generaciones: desde muy temprano, los niños son amaestrados para reconocer su identidad en las mercancías que simbolizan el poder, y para conquistarlas a tiro limpio.

- Los medios de comunicación, ¿reflejan la realidad, o la modelan? ¿Quién viene de quién? ¿El huevo o la gallina? ¿No seria mas adecuada, como metáfora zoológica, la de la víbora que se muerde la cola? Ofrecemos a la gente lo que la gente quiere, dicen los medios, y así se absuelven; pero esa oferta, que responde a la demanda, genera cada vez mas demanda de la misma oferta: se hace costumbre, crea su propia necesidad, se convierte en adicción. En las calles hay tanta violencia como en la televisión, dicen los medios; pero la violencia de los medios, que expresa la violencia del mundo, también contribuye a multiplicarla.

- “ El espectacular progreso de la tecnología de la comunicación y, los sistemas de información está sirviendo, sobre todo, para irradiar la VIOLENCIA como modo de vida y como cultura dominante. Los medios de comunicación que más mundo, y más gente, abarcan, nos acostumbran a la fatalidad de la violencia y nos entrenan para ella desde la infancia”.
Fuente: Galeano, Eduardo – Curso intensivo de incomunicación

¿POSIBLES SOLUCIONES?

ARTICULO: NO VIOLENCIA, MIEDO Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN POR MACLEAN

La prohibición de atemorizar a la población para mejorar las posibilidades de lucro de un periódico, canal, estación de radio o un sitio de internet. Esto significa ningún tipo de información (noticia o publicidad) que se transmita a través de un medio de comunicación masiva puede estar dirigida a generar miedo (violencia psicológica) para mejorar las chances de satisfacer sus fines lucrativos.

La violencia psicológica, a diferencia de la física se manifiesta en la producción de un sufrimiento emocional, como el temor o el miedo. Sería absurdo sugerir que los medios de comunicación estén restringidos o prohibidos de trasmitir la información que pudiera generar temor, porque ello sería privar al ciudadano de información necesaria para resguardarse de un peligro real y evidente.

Lo que debe discutirse no es el efecto atemorizante de la información, sino su veracidad.

De no existir correspondencia razonable entre la realidad que presenta la información y la realidad del fenómeno sobre el que se informa lo que debe hacerse es proveer al ciudadano de instrumentos jurídicos para acudir ante la justicia para reclamar al medio de comunicación que demuestre la credibilidad y veracidad de la información que le ha producido temor, caso contrario, indemnice al ciudadano afectado.

La responsabilidad implica que la fuente de la cual se extrae la conclusión de peligro pueda ser confrontada ante un tercero (tribunales de ética o judiciales que establezca la ley) por el ciudadano que sufre la lesión a su derecho a la salud psicológica. Los medios de comunicación preservan su libertad para difundir la información, pero, si ésta es de baja calidad (rumor, especulación, testimonio de oídas) deberán responder ante la justicia por los daños emergentes de los efectos psicológicos negativos de tal divulgación.

¿Cómo hacer responsable a un medio de comunicación por la información aterrorizante que divulga? De varias maneras: se puede cuestionar la metodología de investigación que se aplicó para la extracción de la información, la forma como fue procesada (editada) para su presentación al público y la forma de su efectiva transmisión al público general afirmando la existencia de peligros que produzcan el miedo que a su vez amerite la compra del producto (alarmas, puertas blindadas, armas de fuego, etc). Tales cuestionamientos se deberán dar caso por caso, ya que no se pueden establecer reglas generales para “tasar” o dar valores predeterminados a la calidad de dicha información.Por ejemplo, si un medio de comunicación televisivo tolera que se difunda ante la población anuncios publicitarios que afirmen que la tasa de criminalidad va en aumento, que el televidente tiene altas chances de ser asaltado dentro de los próximos días en su propio hogar y que la única forma de disminuir dicho peligro es instalar un sistema de alarmas en su domicilio.

El ciudadano televidente podría reclamar ante los órganos de justicia que:

a) El medio de comunicación demuestre que el peligro informado es real, respaldado con estadísticas serias y creíbles y que provean información idéntica a aquella que se presenta en la publicidad en cuestión.

b) El medio de comunicación responda por el daño psicológico que se produzca si la verificación anterior es de imposible cumplimiento.

c) El Estado o el ciudadano tenga la oportunidad de cuestionar judicialmente la credibilidad de dicha información como una forma de tutelar el derecho a la no violencia psicológica.

El objetivo de este sistema normativo sería asegurar que la salud psicológica de las personas no sea manipulada para satisfacer las necesidades comerciales del medio de comunicación como entidad que vende servicios publicitarios a cambio de una remuneración. Igualmente, si los medios de comunicación transmiten información sobre actividad política (discursos presidenciales, prefecturales u otras autoridades) cuyo contenido sea susceptible de generar temor o promover violencia es importante que, en contraposición, el Estado provea amplio y ordenado acceso a los medios de comunicación a fuentes de información intra-gubernamentales para la vigencia del principio de transparencia y exigir de igual manera que la acción de gobierno se enmarque en el respeto de los ciudadanos a no ser atemorizados infundadamente por los discursos políticos.

De lo anterior se deduce que si los medios de comunicación masiva pueden ser sujetos a fiscalización de la veracidad de la información que proveen, de igual manera debe existir dicha fiscalización a cualquier funcionario público que difunda información atemorizante sin proveer las bases de veracidad y certeza.

Creemos que, de respetarse esta relación de reciprocidad en la fiscalización de la credibilidad de la información que provean los medios de comunicación y los órganos de gobierno, la democracia se verá fortalecida en su elemento del control social. La libertad de prensa y opinión de los medios de comunicación son perfectamente compatibles con las nuevas regulaciones constitucionales que pueden servir para sentar las bases de actividad periodística capaz de transmitir información de calidad, de promover el control social sobre la función pública con plena libertad de opinión, pero con responsabilidad sobre la veracidad de su contenido y por los efectos negativos que produzca la divulgación de información de baja calidad, cuestionable en cuanto a credibilidad con altas posibilidades de generar efectos de violencia psicológica en el público receptor.

Será tarea de los medios de comunicación asegurarse de que sus fuentes de información sean diferentes a las opiniones de quienes conforman sus grupos editoriales, que dicha información sea obtenida con metodología de investigación de alta calidad y que la presentación de la información (sea noticia o publicidad) sea descriptiva (narrativa) para reservar los juicios de valor y los adjetivos para la sección de opinión. Es perfectamente razonable afirmar que la libertad de prensa, de denuncia, de fiscalización de la función pública y de información al público ciudadano pueden convivir armónicamente con la nueva regulación constitucional que implica necesariamente un replanteamiento de las prácticas informativas de los medios de comunicación.
Lo importante es no perder de vista que la violencia física o psicológica sólo engendra más violencia física o psicológica, por tanto la información atemorizante, sin importar quién la divulgue, no deja de ser un instrumento violento que debe ser racionalizado en la medida de su necesidad preventiva y no de su eficacia comercial.

Fuente:http://www.cejipbolivia.org/index.php?option=com_content&task=view&id=21&Itemid=2

*** Homo-Zapiens tuvo el honor de participar en el festival de cine BUENOS AIRES ROJO SANGRE 2010 , dentro de la categoría de Cortometrajes Fantásticos, y en el INFINIT INTERNATIONAL FILM FESTIVAL 2011, en la categoría de Competencia Oficial de Cortometrajes. ***

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